Pixie Griffiths-Grant es uno de esos milagros que la Naturaleza nos ofrece de vez en cuando, aunque esta vez ha requerido la colaboración y originalidad de médicos profesionales.

Este pequeño bebé nació de forma prematura por una cesárea de urgencia, que los médicos tuvieron que practicar al confirmar que había dejado de desarrollarse dentro del útero de su madre, Sharon Grant, de 37 años.

Al hacerla nacer 12 semanas antes de lo debido, la pequeña Pixie nació con solo 500 gramos, en un grave estado de salud y con alto riesgo de perder peso a cualquier movimiento y calor corporal.

Los médicos se dispusieron a llevarla de inmediato al Departamento de Cuidados Intensivos Neonatales. Pero el problema es que no tenían medios para mantener su temperatura óptima en el traslado.

Una bolsa de sándwich Tesco salvó la vida a Pixie

Uno de los médicos tuvo una idea sorprendente. Cogió una bolsa de sándwich transparente de la marca Tesco y la utilizó para envolver al bebé. Las características de la bolsa, permitieron mantener la temperatura de Pixie y, con ello, salvar la vida.

Los médicos confirmaron más tarde que si bien la solución propuesta parecía original, en realidad ya se había practicado antes en casos similares.

Con Pixie envuelta en una bolsa de sándwich, ahora faltaba conseguir que se desarrollase lo suficiente como para que sus padres pudieran llevarla consigo a casa. Fue un proceso lento.

Los primeros 18 días ni siquiera pudieron coger a su bebé, porque podrían hacerle perder peso. Comenzó a subirlo a los 2 meses y cuando habían pasado 5 meses y medio desde su parto prematuro, pudieron llevársela a casa.

Poco a poco, el bebé se desarrolla correctamente, aunque los padres tienen que tener mucho cuidado con ella y evitar el contacto con otros niños porque es muy sensible a las enfermedades. Pero al menos Pixie ha sobrevivido, gracias al talento de los médicos, el equipamiento neonatal y a una bolsa de sándwich.

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